¿uso de las celulas madres,ventajas,desventajas e importancia?

25/04/2010

Las investigaciones sobre las células madre están avanzando en lo que respecta a los conocimientos acerca de cómo un organismo puede llegar a desarrollarse desde una simple célula y en cuán saludables deben ser estas células para poder reemplazar a las células dañadas de un organismo adulto.

Definición de Células Madre

Las células madre poseen dos características sumamente importantes que las distinguen de otros tipos de células. En primer lugar, las mismas son células no especializadas o no específicas y en segundo lugar, bajo ciertas condiciones fisiológicas o experimentales, pueden ser inducidas a convertirse en células que posean funciones especiales.

Todas las células madre poseen tres propiedades generales


* No son especializadas ni específicas;
* pueden crear tipos de células especializadas o específicas;
* son capaces de dividirse y de renovarse durante extensos períodos de tiempo.

Las células madre pueden duplicarse varias veces mediante un proceso conocido con el nombre de proliferación. Si las células resultantes continúan siendo no especializadas, se dice que las mismas son capaces de autorenovarse por extensos períodos de tiempo. Además, las células madre no poseen ninguna clase de tejido estructural específico, y es por ello que los células madre no especializadas pueden crear células madre especializadas, entre las que se incluyen: células musculares cardíacas, células sanguíneas, o células nerviosas; mediante un proceso conocido con el nombre de diferenciación.

Las células madre sanguíneas son uno de los variados tipos de células madre. Las células madre sanguíneas sanas son vitales para reemplazar o crear glóbulos rojos, globulos blancos, y plaquetas. Los glóbulos rojos o eritrocitos transportan oxígeno a través del organismo, los glóbulos blancos o leucocitos se encargan de combatir infecciones, y las plaquetas se encargan de la coagulación (controlan las hemorragias), cuando la piel u otros tejidos son cortados.

Cuando las células sanguíneas de una persona se enferman o se vuelven cancerígenas, ésta se transforma en una situación en la que la vida de dicha persona corre grave peligro. Usualmente, la única esperanza para curar esta enfermedad es mediante un transplante de células madre sanguíneas, el cual se encargará de reemplazar las células enfermas del paciente por células nuevas y saludables. Para que el transplante sea exitoso, dichas células deben ser lo más compatibles posible con las células del paciente en cuestión.

Las células utilizadas para realizar transplantes de células madre sanguíneas provienen de tres fuentes principales: la médula ósea, la sangre periférica (o la que se encuentra circulando), y la sangre contenida en el cordón umbilical de los bebés recién nacidos(la sangre del cordón umbilical). En los casos de células madre provenientes de la médula ósea y de la sangre periférica, un adulto puede llegar a donar dichas células. Pero en el caso de las células madre del cordón umbilical, las mismas deberán ser recolectadas en el momento del nacimiento del bebé y almacenadas para usos futuros.
Aplicaciones

El estudio de las células madre nos permitirá conocer los mecanismos de especialización celulares. Qué mecanismos hacen que un gen sea activo y haga su trabajo y qué mecanismos inhiben la expresión de ese gen. El cáncer, por ejemplo, es un caso de especialización celular anormal.

Las células madre pueden servir para probar nuevos medicamentos en todo tipo de tejidos antes de hacer las pruebas reales en animales o en humanos.

Las células madre tendrán aplicaciones en terapias celulares, medicina regenerativa o ingeniería tisular. Muchas enfermedades son consecuencia de malfunciones celulares o destrucción de tejidos. Uno de los remedios, en casos muy graves, es el transplante. Las células madre pluripotentes estimuladas a desarrollarse como células especializadas ofrecen frecuentemente la posibilidad de reemplazar células y tejidos dañados. Así se podrán emplear para casos de Parkinson y Alzheimer, lesiones medulares, quemaduras, lesiones de corazón o cerebrales, diabetes, osteoporosis y artritis reumatoide.

Veamos ejemplos de aplicaciones:
Según publicó Science Abril de 2000, a dos bebés que nacieron con un defecto genético que les ocasionaba una severa inmunodeficiencia, les extrajeron células madre de médula ósea. Se cultivaron las células, se reemplazó el gen defectuoso y se transfirieron de nuevo a los niños. Este experimento, en el que se emplearon células madre de los propios bebés, constituyó el primer éxito de curación mediante terapia genética.

Por primera vez en España en la Clínica Universitaria de Navarra se ha curado (PDF) un corazón infartado implantándo células madre del propio paciente. El paciente tenía una parte del músculo cardíaco muerta a acusa de varios infartos. Se le extrajeron células del muslo se seleccionaron y purificaron las células madre. Después de cultivarlas durante tres semanas